Con el pretexto del sismo del pasado 20 de marzo, el edificio de la clínica 26 del IMSS, donde se presta atención médica a los trabajadores de la extinta Luz y Fuerza del Centro desde la década de los setenta, permanece cerrado. En el área donde está ubicada la clínica no hay ningún edificio que presente fallas estructurales. Todo es una maniobra y un pretexto para dejar de prestar el servicio a los trabajadores del único espacio y derecho del que gozan como ex trabajadores de la empresa señalada.
En noviembre de 2011 se amenazó con dejar de prestar la atención médica a los trabajadores y sus familiares, con el argumento de la no existencia de la relación laboral entre sindicato y empresa. Gracias a una serie de negociaciones llevadas a cabo, acompañadas de las protestas que el caso requería, fue autorizado otro año en que se proporcionaría la atención médica.
Hoy, con el pretexto del sismo y sus efectos sobre el edificio, se ordenó su cierre. A la totalidad de los trabajadores los están mandando a la clínica más cercana a su domicilio. El paso siguiente es dejar de prestar el servicio con el argumento de que no pagan la cuota que el instituto exige por la atención recibida…